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ESTACIONES : RECOPILACIÓN DE POESÍA ORIENTAL

La línea de producción Shu Ting
Noche tras noche, la línea de producción del tiempo. Luego del trabajo, nos acercamos a casa cuando las estrellas se reúnen para cruzar el cielo. Por encima de una línea de árboles jóvenes. Las estrellas deben estar exhaustas luego de milenios y sin cambios en su itinerario, y la plenitud, el color, de los árboles anémicos maltrechos por el humo de la hulla.
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Poemas sobre mi morada en el òltimo Pico III Zhao Yi (1727-1814)
Un visitante acudió a mi puerta para ofrecerme dinero por un texto. Me pidió escribir la inscripción de una lápida e insistió en que la hiciera encomiosa: en la vida política, todo un Gong Sui o un Huang Ba; en la erudición, un Zheng o un Zhu Xi. Creí que sería algo divertido, así que me ajusté a sus requerimientos. Confeccioné una pieza llena de frases bonitas, ¡y he aquí a un genuino caballero! Cotejé mi escrito con lo que él realmente había hecho, y no valía ni una onza de las diez libras que me había pagado. Supongo que mi escrito será recordado: ¿quién podrá decir si el hombre era un tonto o un sabio? Y tal vez me citen como prueba, para que mi escrito se transcriba en los anales históricos. Ahora comprendo que en las historias de los antiguos la mayor parte es pura vanagloria. ________________________________________
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Pensamiento de otoño
Ma Tche-yuan (mediados del siglo XIII)
Lianas resecas sobre el viejo árbol, cuervos de la noche, Minúsculo puente sobre el torrente, una casa. Camino antiguo, viento del oeste, caballo enjuto, Sol que cae al poniente: Y, en el borde del mundo, un hombre con el corazón herido. ________________________________________
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Nocturno en barca
Sou Che (1037-1101)
Una brisa susurra, ligera, entre los juncos; Abro la puerta: una lluvia de luna inunda el lago. Los barqueros y los pájaros de las aguas sueñan juntos; Los grandes peces huyen como rápidas raposas. En esta noche profunda cuando los hombres y las cosas se ignoran, Sólo mi cuerpo y mi sombra se divierten juntos. El oleaje nocturno dibuja versos de arenas en las orillas; La luna que cae cuelga de los sauces como una araña suspendida. En esta vida de paso agitado, en medio del tráfago del mundo, Una imagen etérea pasa a veces delante de nuestros ojos, pero ¡cuán fugitiva! El canto repentino del gallo, el sonido lejano de una campana: los pájaros se dispersan. Oigo los tambores de los pescadores que pactan el regreso. ________________________________________
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La ascensión
Tu Fu (712-770)
En el vendaval, bajo el alto cielo, los simios aúllan su tristeza; Sobre el islote límpido de arenas claras, un pájaro con su vuelo traza un círculo. Muy lejos, los árboles dejan caer sus hojas que silban al viento; El Gran Río, sin tregua, arrastra hasta mí sus olas. A mil estadios de los míos, me inclino a sollozar sobre el otoño, y el exilio me parece eterno; Toda mi vida he padecido enfermedades; apenas ahora subo a esta terraza. Tengo más pesares y tormentos que cabellos sobre mis encanecidas sienes; Humillado, bueno para nada, he renunciado a las copas de vino turbio. ________________________________________
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Libación solitaria bajo el claro de luna Li Po (701-762)
Entre las flores, un trago de vino: Bebo solo, sin amigos. Alzo mi copa, convido al claro de luna; Y mi sombra delante de mí: somos tres. La luna, ay, no sabe beber; Y la sombra me imita en vano. Compañeros de un instante, ustedes, la luna y la sombra. Con traviesos jugueteos, hagamos fiesta en primavera. Cuando canto, la luna se distrae; Cuando bailo, mi sombra extraviada se deforma. Mientras envejecemos, alegrémonos juntos; Y, alcanzada la ebriedad, que cada quien se vaya. Que dure para siempre nuestro vínculo sin alma: Reunámonos en la lejana Vía Láctea. ________________________________________
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Escrito al cruzar el Río Amarillo en dirección de Qing-he
Wang Wei (699-761)

El barco se hizo a la vela en el gran río; sus henchidas aguas se dilatan hasta el borde del cielo, El cielo y las olas abruptamente se separan: son los miles de casas de la capital del distrito. Más adelante, puedo ver el mercado y vislumbro apenas la morera y el cáñamo. Me vuelvo para contemplar el terruño: el inmenso torrente alcanza las nubes.
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Zhong-zi, por favor...*
Zhong-zi, por favor no traspases el muro de mi casa, no rompas los sauces recién plantados. No me importan mucho, pero temo a mi padre y a mi madre, Zhong-zi puede estar en mis pensamientos, pero lo que digan mi padre y mi madre también hay que temerlo. Zhong-zi, por favor no cruces mi jardín, no rompas el sándalo tierno. No me importa mucho, pero temo que otros hablen demasiado; Zhong-zi puede estar en mis pensamientos, pero cuando la gente habla demasiado, también hay motivos para temer.
(1020-249 a.C.)
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Dedos delatores Mo Mo
Por la noche extiendo los resplandecientes dedos de las manos, que apuntan en dirección de las rosas, mi cabeza se inclina en silencio a lo floreciente, a lo marchito, y estos tersos dedos apuntan en dirección de las olas, mi cabeza se inclina en silencio a la calma de los dedos helados que apuntan en dirección del risco, mi cabeza se inclina en silencio a quienes permanecen Me deslizo dentro de los guijarros del manantial Mi pelo ha crecido como trigo, pero no puede cosecharse. En las noches extiendo los dedos callosos de las manos, que apuntan en dirección del lenguaje, mi cabeza se inclina en silencio a los delgados dedos que hablan, que escuchan, que apuntan en dirección de un milagro, mi cabeza se inclina en silencio a los existentes, no existentes dedos torcidos que apuntan en dirección de un sueño, mi cabeza se inclina en silencio sobre hermosas escenas y pesadillas En las noches, sueño que me arrojan a un matadero La Muerte no es un secreto sino un atisbo El alba ha llegado, los dedos todavía apuntan en dirección de un canto que alguna vez canté, pero ahora he perdido mi voz El sol se ha elevado, los dedos firmes apuntan en dirección de mi Madre Ahí nací, pero ahora la deriva me empuja cada vez más lejos El sol me ciega, los dedos temblorosos apuntan en dirección de una ciudad que celebra mi propio funeral como si se tratara de un títere que no da muestras de vida a menos que una mano tire de sus hilos Mi rostro está manchado de lágrimas, no puedo ver adónde apunta el último dedo Si apunta hacia mi imaginación entonces es la dirección del tiempo que también es tu dirección Después que alguien dijera que el agua corría muy rápido llegaste a provocar un torbellino para ahogarme, para estrangularme y luego, de pronto, apuntaste con tu dedo en dirección del vacío
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EN BUSCA DEL ERMITAÑO DE LA COLINA OCCIDENTAL Ch'iu Wel
Sobre la distante cima del monte hay una cabaña; Un sendero serpentea treinta li (1) hacia lo alto; Llamo a la puerta pero ningún criado responde; Echo una ojeada y sólo veo una mesa y un banco. Quizá fuiste de paseo en tu silla de manos, O estarás pescando en las aguas otoñales. Como golondrinas que girasen y se sumergieran pasamos sin toparnos. Con propósito firme permanezco mirando fijamente al cielo. La hierba se ha vigorizado con la lluvia reciente. Al atardecer, junto a tu ventana suspira el viento en los pinos. Al detenerme allá me siento pleno de paz y tranquilidad. La escena y el sonido aguzan el ojo y el oído; Aunque no hay huésped ni anfitrión He captado el significado de tu filosofía. Cuando el éxtasis se hubo extinguido descendí de la montaña. ¿Para qué habría de aguardar tu llegada?
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VISITA A LOS TORRENTES DEL ARROYO BLANCO Li Po
Atravesé el Arroyo Blanco en su estrecho cauce Cuando la Aurora recién hendía la maraña de estrellas Y se desembarazaba de las sombras. Y vi
De paso un instante, desde los trillados caminos de los hombres, Innumerables islas, circuidas Con los colores verde y oro de la naturaleza. El cielo tendía el espejo azul de la eternidad Sobre las aguas relucientes. Una a una Las nubes se hacían a la mar. Mis errantes pensamientos Divagaron adonde los monstruos de cota de plata Recorren velozmente sus arroyos nativos. Canté melodías Que crecieron al promediar el día, menguaron con el atardecer Y cesaron al caer la noche. Luego busqué el reflejo de los aleros de las casas, en medio de los campos iluminados por la luna
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UNA VISITA A CH'ANG, EL TAOÍSTA RECLUIDO DE NAN-CH'I * Liu Chang-Ch'ing
A lo largo del camino cubierto de musgo, En dirección a tu choza, descubro las huellas de tus pasos. Blancas nubes yacen ocultas sobre tu silenciosa isla; Fragantes hierbas crecen hasta la altura de tu inútil puerta. Un chubasco pasajero revela el color de los pinos. Vagando por los cerros hallé el nacimiento de un arroyo. Arroyo, flores, meditación: todo es uno y no sienten la necesidad de hablar. Literalmente: Barranca occidental
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RÍO NEVADO Liu Tsung-Yüan
Un centenar de colinas y ningún pájaro; Un millar de sendas sin una huella; Una barca solitaria; una cobertura de bambú. En el frío río nevado un viejecito pescando.
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MAÑANA DE PRIMAVERA Meng Hao-Jan
Durmiendo en primavera no se advierte el alba Hasta que por doquier resuena el reclamo de las aves. Pero anoche oí el estruendo del viento y la lluvia Y me pregunté: ¿cuántos capullos se habrán dañado?
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SOBRE LA TORRE DESDE LA CUAL SE DOMINA EL RÍO Po Chü-I
Junto al río se yergue la torre de cien pies de alto; Por allí pasa una extensa carretera de mil de millas; Contemplar el lejano horizonte desde esta altura Me basta para confortar la mente y el corazón. Los correos no se detienen a todo lo largo del camino, Los soldados se precipitan hacia sus guarniciones. En tiempos tan turbulentos Siento de manera especial que es bueno estar ocioso. Ahora que he pasado los cuarenta, En verdad, no es demasiado pronto para que me retire. Déjame que ahora limpie los vestidos manchados de polvo. No es demasiado tarde para que retorne a los cerros.
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MI RETIRO EN EL MONTE CHUNG-NAN (1) Wang Wei
Ya maduro, mi corazón halló la senda (2), Y decidí vivir al pie de esta montaña. Cuando mi espíritu se agita, vago solitario En medio de la belleza que es todo para mí. Sigo caminando hasta donde el agua obstruye mi sendero, Luego me siento y contemplo las nubes que ascienden: Y algún día encontraré al viejo leñador (3) Y charlaré y reiré sin retornar jamás.
(1) El monte Chung-Nan se halla a 15 millas al sur de la capital, Ch'ang-an, en la provincia de Shen-si. (2) "La senda del saber budista", según Fletcher (Gems, pág.129.) (3) Personificación de la muerte, alegoría muy frecuente en la poesía budista china.
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