REGALO DEL CAZADOR DE PALABRAS.......MI RENACER.....AUTORA: LA DAMA DE CRISTAL Y OTROS CANTOS
5 de Noviembre, 2009, 23:01
MI RENACER...
CUANDO EL CRISTAL DE MI ALMA SE DESTROZÓ PENSÉ QUE NUNCA ESE POLVO DE CRISTAL PODRÍA JUNTARSE DE NUEVO Y FORMAR LA EFIGIE QUE ERA...LO APARTÉ Y LO DEJÉ UN LADO MIENTRAS ME DEDICABA A PADECER SU PERDIDA...PERO UN DÍA, NO CUALQUIER DÍA, EN EL CREPÚSCULO DEL AMANECER, LO SENTÍ AGITARSE....EL PRIMER REFLEJO QUE SE ESBOZÓ EN EL FIRMAMENTO FUNDIÓ EL POLVO Y CUANDO EL SOL SALIÓ MI ALMA DE CRISTAL LO ESCOLTÓ...NUEVA, RENOVADA, COMO AVE FÉNIX. DESDE ESE DÍA REVOLOTEA DE NUEVO UNICA, BELLA Y ETERNA
UN TEMA DE SERRAT EN LA DULCE VOZ DE FRANCESCA ANCAROLA
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Song for Peace KITARO
Sin poder dormir...
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LADY OF DREAMS BY KITARO
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PEDRO FERNANDEZ QUIEN
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Quien.... en un beso entrega su alma enamorada quien te dice te quiero con todo su anhelo, con todo su amor quien te dice te quiero como te adoro yo quien besara tu pelo quien llorara por ti quien me velara tus sueños quien resara por ti sabes que te necesito y no puedo vivir ya jamas sin ti vida quiero que comprendas este gran cariño que siento por ti quien te dice te quiero como te adoro yo quien besara tu pelo quien llorara por ti quien velara tus sueños quien resara por ti quien besara tu pelo quien llorara por ti quien velara tus suenos quien resara por ti
Pedro Fernández - Dime Mi Amor
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Perdón si algunas veces no te digo lo que siento Si algunas veces vuelo lejos como el viento Si algunas veces lastime tu corazón
Perdón por esta forma tan extraña de quererte Y este miedo tan cobarde de perderte Por ser tan necio cuando tienes la razon
Perdón por esas noches de desvelo Que te he dejado sola y sin mi amor Por todos mis errores y defectos Perdoname por ser tal como soy
Dime mi amor que puedo hacer Y demostrarte que eres tu toda mi vida Dime mi amor que puedo hacer Y acariciarte el corazón todos los dias Dime mi amor si todavia Tengo esperanzas de que sigas siendo mía
Amor dejame amarte como tu lo estas queriendo Te lo suplico con el corazón abierto Que se desangra de tristeza y de dolor
Perdón por esas noches de desvelo Que te he dejado sola y sin mi amor Por todos mis errores y defectos Perdoname por ser tal como soy
Dime mi amor que puedo hacer Y demostrarte que eres tu toda mi vida Dime mi amor que puedo hacer Y acariciarte el corazón todos los dias Dime mi amor si todavia Tengo esperanzas de que sigas siendo mía
Siendo mía...
FINAL FANTASY X - ESCENA DE AMOR EN ESPAÑOL (SUTEKI DA NE)
Cuando me vi desnudo y sin aliento Arando un mar desierto y sin amor Cuando pensé que mi alma había muerto Llegaste tú como la luz del sol
Por ti seré, más fuerte q el destino Por ti seré, tu héroe ante el dolor Yo si ti estaba tan perdido Por ti seré mejor de lo que soy
Por ti seré, más fuerte q el destino Por ti seré, tu héroe ante el dolor Yo si ti estaba tan perdido Por ti seré mejor de lo que soy
Por ti seré, más fuerte q el destino Por ti seré, tu héroe ante el dolor Yo si ti estaba tan perdido Por ti seré mejor de lo que soy
Por ti seré Por ti seré, tu héroe ante el dolor Yo si ti estaba tan perdido Por ti seré mejor de lo que soy
Por ti seré mejor de lo que soy.
(Texto con audio)Gustavo Adolfo Bécquer/Rima IV (AUDIO POEM)
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No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas, mientras el sol las desgarradas nubes de fuego y oro vista, mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías, mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida, y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo resista, mientras la humanidad siempre avanzando no sepa a dó camina, mientras haya un misterio para el hombre, ¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma, sin que los labios rían; mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila; mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen los ojos que los miran, mientras responda el labio suspirando al labio que suspira, mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, mientras exista una mujer hermosa, ¡habrá poesía!
Ha empezado todo era tu caprichoso Yo no me fijaba era solo sexo Más que es el sexo una actitud como el arte en general Así lo he comprendido, estoy aquí
Escúchame si trato de insistir Aguanta soportándome Mas te amo, te amo, te amo Soy pesado, es antigua mas te amo
Perdona si te amo Y si nos encontramos, hace un mes o poco más Perdona si no te hablo bajo Si no lo grito muero ¡Te he dicho ya que te amo!
Perdona si me rió por mi desaso ciego ¡Te miro fijo y tiemblo! Solo con tenerte al lado y sentirme entre tus brazos Si estoy aquí si te hablo emocionado, si… Si estoy alucinado, si estoy alucinado
¿Ya como estas?, Pregunta entupida A mi el amarte me vuelve predisible Hablo poco, es extraño voy muy lento Es el viento, es el tiempo, es el fuego
Perdona si te amo Y si nos encontramos, hace un mes o poco más Perdona si no te hablo bajo Si no lo grito muero ¡Te he dicho ya que te amo!
Perdona si me rió por mi desaso ciego ¡Te miro fijo y tiemblo! Solo con tenerte al lado y sentirme entre tus brazos Si estoy aquí si te hablo emocionado, si… Si estoy alucinado, si estoy alucinado
La poesía es el género de la sinceridad última e irreversible. Mario Benedetti
La historia ha probado la capacidad demoledora de la poesía y a ella me acojo sin más ni más. Pablo Neruda
La poesía es algo que anda en la calle. Federico García Lorca
La poesía es el eco de la melodía del Universo en el corazón de los humanos Rabindranath Tagore
La música es el vapor del arte. Es a la poesía como el sueño al pensamiento, como el fluido al líquido, como el océano de las nubes es al océano de las ondas. Es el indefinido del infinito. Víctor Hugo
La poesía nace del dolor. La alegría es un fin en sí misma. Jorge Luis Borges
Ese instante que no se olvida Tan vacío devuelto por las sombras Tan vacío rechazado por los relojes Ese pobre instante adoptado por mi ternura Desnudo desnudo de sangre de alas Sin ojos para recordar angustias de antaño Sin labios para recoger el zumo de las violencias perdidas en el canto de los helados campanarios.
Ampáralo niña ciega de alma Ponle tus cabellos escarchados por el fuego Abrázalo pequeña estatua de terror. Señálale el mundo convulsionado a tus pies A tus pies donde mueren las golondrinas Tiritantes de pavor frente al futuro Dile que los suspiros del mar Humedecen las únicas palabras Por las que vale vivir.
Pero ese instante sudoroso de nada Acurrucado en la cueva del destino Sin manos para decir nunca Sin manos para regalar mariposas A los niños muertos
Esta lúgubre manía de vivir esta recóndita humorada de vivir te arrastra Alejandra no lo niegues.
Hoy te miraste en el espejo y te fue triste estabas sola la luz rugía el aire cantaba pero tu amado no volvió
Enviarás mensajes sonreirás tremolarás tus manos así volverá tu amado tan amado
Oyes la demente sirena que lo robó el barco con barbas de espuma donde murieron las risas recuerdas el último abrazo Oh nada de angustias ríe en el pañuelo llora a carcajadas pero cierra las puertas de tu rostro para que no digan luego que aquella mujer enamorada fuiste tú
TE remuerden los días te culpan las noches te duele la vida tanto tanto desesperada ¿adónde vas? Desesperada ¡nada más! (Alejandra Pizarnik, de La última inocencia, 1956)
Se fuga la isla Y la muchacha vuelve a escalar el viento y a descubrir la muerte del pájaro profeta Ahora es el fuego sometido Ahora es la carne la hoja la piedra perdidos en la fuente del tormento como el navegante en el horror de la civilación que purifica la caída de la noche Ahora la muchacha halla la máscara del infinito y rompe el muro de la poesía.
Afuera hay sol. No es más que un sol pero los hombres lo miran y después cantan.
Yo no sé del sol. Yo sé la melodía del ángel y el sermón caliente del último viento. Sé gritar hasta el alba cuando la muerte se posa desnuda en mi sombra.
Yo lloro debajo de mi nombre. Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad bailan conmigo. Yo oculto clavos para escarnecer a mis sueños enfermos.
Mi ser henchido de barcos blancos. Mi ser reventando sentires. Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos. Quiero destruir la picazón de tus pestañas. Quiero rehuir la inquietud de tus labios. Porqué tu visión fantasmagórica redondea los cálices de estas horas?
correr no sé donde aquí o allá singulares recodos desnudos basta correr! trenzas sujetan mi anochecer de caspa y agua colonia rosa quemada fósforo de cera creación sincera en surco capilar la noche desanuda su bagaje de blancos y negros tirar detener su devenir
SALVACIÓN
Se fuga la isla. Y la muchacha vuelve a escalar el viento y a descubrir la muerte del pájaro profeta. Ahora es la carne la hoja la piedra perdidas en la fuente del tormento como el navegante en el horror de la civilización que purifica la caída de la noche. Ahora la muchacha halla la máscara del infinito y rompe el muro de la poesía.
Señor La jaula se ha vuelto pájaro y se ha volado y mi corazón está loco porque aúlla a la muerte y sonríe detrás del viento a mis delirios
Qué haré con el miedo Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa ni las estaciones queman palomas en mis ideas Mis manos se han desnudado y se han ido donde la muerte enseña a vivir a los muertos
Señor El aire me castiga el ser Detrás del aire hay mounstros que beben de mi sangre
Es el desastre Es la hora del vacío no vacío Es el instante de poner cerrojo a los labios oír a los condenados gritar contemplar a cada uno de mis nombres ahorcados en la nada.
Señor Tengo veinte años También mis ojos tienen veinte años y sin embargo no dicen nada
Señor He consumado mi vida en un instante La última inocencia estalló Ahora es nunca o jamás o simplemente fue
¿Còmo no me suicido frente a un espejo y desaparezco para reaparecer en el mar donde un gran barco me esperaría con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas y hago con ellas una escala para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final Todo continuará igual Las sonrisas gastadas El interés interesado Las preguntas de piedra en piedra Las gesticulaciones que remedan amor Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo porque aún no les enseñaron que ya es demasiado tarde
Señor Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo mi niñez cuando yo era una anciana Las flores morían en mis manos porque la danza salvaje de la alegría les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas de sol cuando era niña es decir ayer es decir hace siglos
Señor La jaula se ha vuelto pájaro y ha devorado mis esperanzas
Señor La jaula se ha vuelto pájaro Qué haré con el miedo
Esta manía de saberme ángel, sin edad, sin muerte en qué vivirme, sin piedad por mi nombre ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor? ¿Y quién no goza entre amapolas? ¿Y quién no posee un fuego, una muerte, un miedo, algo horrible, aunque fuere con plumas aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar una sombra. La sombra no muere. Y mi amor sólo abraza a lo que fluye como lava del infierno: una logia callada, fantasmas en dulce erección, sacerdotes de espuma, y sobre todo ángeles, ámgeles bellos como cuchillos que se elevan en la noche y devastan la esperanza.
Llamé, llamé como la náufraga dichosa a las olas verdugas que conocen el verdadero nombre de la muerte.
He llamado al viento, le confié mi ser.
Pero un pájaro muerto vuela hacia la desesperanza en medio de la música cuando brujas y flores cortan la mano de la bruma. Un pájaro muerto llamado azul.
No es la soledad con alas, es el silencio de la prisionera, es la mudez de pájaros y viento, es el mundo enojado con mi risa o los guardianes del infierno rompiendo mis cartas.
a Cristina Campo Son mis voces cantando para que no canten ellos, los amordazados grismente en el alba, los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera, un rumor a lila rompiéndose. Y hay, cuando viene el día, una partición de sol en pequeños soles negros. Y cuando es de noche, siempre, una tribu de palabras mutiladas busca asilo en mi garganta para que no canten ellos, los funestos, los dueños del silencio.
Si te atreves a sorprender la verdad de esta vieja pared; y sus fisuras, desgarraduras, formando rostros, esfinges, manos, clepsidras, seguramente vendrá una presencia para tu sed, probablemente partirá esta ausencia que te bebe.
no sé si pájaro o jaula mano asesina o joven muerta jadeando en la gran garganta oscura o silenciosa pero tal vez oral como una fuente tal vez juglar o princesa en la torre más alta.
Mañana me vestirán con cenizas al alba, me llenarán la boca de flores, Aprenderé a dormir en la memoria de un muro, en la respiració de un animal que sueña.
Amantes
Una Flor No Lejos De La Noche Mi Cuerpo Mudo Se Abre A La Delicada Urgencia Del Rocío
ANILLOS DE CENIZA
A Cristina Campo
Son mis voces cantando para que no canten ellos, los amordazados grismente en el alba, los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera, un rumor a lila rompiéndose. Y hay, cuando viene el día, una partición de sol en pequeños soles negros. Y cuando es de noche, siempre, una tribu de palabras mutiladas busca asilo en mi garganta para que no canten ellos, los funestos, los dueños del silencio.
CAMINOS DEL ESPEJO
I Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.
II Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde filoso de la noche.
III Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.
IV Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.
V Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona el viento en el umbral.
VI Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.
VII La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.
VIII Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.
IX Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.
X Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.
XI Al negro sol del silencio las palabras se doraban.
XII Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla.
XIII Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo? Deseaba un silencio perfecto. Por eso hablo.
XIV La noche tiene la forma de un grito de lobo.
XV Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.
XVI Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba no vi otra cosa que a mí misma.
XVII Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.
XVIII Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.
XIX Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo, he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.
CANTORA NOCTURNA
Joe, macht die Musik von damals nacht...
La que murió de su vestido azul está cantando. Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.
Adentro de su canción hay un vestido azul, hay un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado con los ecos de los latidos de su corazón muerto.
Expuesta a todas las perdiciones, ella canta junto a una niña extraviada que es ella: su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la niebla verde en los labios y del frío gris en los ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.
CENIZAS
La noche se astilló de estrellas mirándome alucinada el aire arroja odio embellecido su rostro con música.
Pronto nos iremos
Arcano sueño antepasado de mi sonrisa el mundo está demacrado y hay candado pero no llaves y hay pavor pero no lágrimas.
¿Qué haré conmigo?
Porque a Ti te debo lo que soy
Pero no tengo mañana
Porque a Ti te...
La noche sufre.
COLD IN HAND BLUES
y qué es lo que vas a decir voy a decir solamente algo y qué es lo que vas a hacer voy a ocultarme en el lenguaje y por qué tengo miedo
ÁRBOL DE DIANA
1 He dado el salto de mí al alba. He dejado mi cuerpo junto a la luz y he cantado la tristeza de lo que nace.
2 Estas son las versiones que nos propone: un agujero, una pared que tiembla...
3 sólo la sed el silencio ningún encuentro cuídate de mí amor mío cuídate de la silenciosa en el desierto de la viajera con el vaso vacío y de la sombra de su sombra
4 Ahora bien: Quién dejará de hundir su mano en busca del tributo para la pequeña olvidada. El frío pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará. Pagará el trueno.
5 por un minuto de vida breve única de ojos abiertos por un minuto de ver en el cerebro flores pequeñas danzando como palabras en la boca de un mudo
6 ella se desnuda en el paraíso de su memoria ella desconoce el feroz destino de sus visiones ella tiene miedo de no saber nombrar lo que no existe
7 Salta con la camisa en llamas de estrella a estrella, de sombra en sombra. Muere de muerte lejana la que ama al viento.
8 Memoria iluminada, galería donde vaga la sombra de lo que espero. No es verdad que vendrá. No es verdad que no vendrá.
9 A Aurora y Julio Cortázar
Estos huesos brillando en la noche, estas palabras como piedras preciosas en la garganta viva de un pájaro petrificado, este verde muy amado, este lila caliente, este corazón sólo misterioso.
10 un viento débil lleno de rostros doblados que recorto en forma de objetos que amar
11 ahora en esta hora inocente yo y la que fui nos sentamos en el umbral de mi mirada
12 no más las dulces metamorfosis de una niñ3; de seda sonámbula ahora en la cornisa de niebla
su despertar de mano respirando de flor que se abre al viento
13 explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome
14 El poema que no digo, el que no merezco. Miedo de ser dos camino del espejo: alguien en mí dormido me come y me bebe.
15 Extraño desacostumbrarme de la hora en que nací. Extraño no ejercer más oficio de recién llegada.
16 has construido tu casa has emplumado tus pájaros has golpeado al viento con tus propios huesos has terminado sola lo que nadie comenzó
17 Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta, se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo incendiado, su espera en hogueras frías, su elemento místico, su fornicación de nom- bres creciendo solos en la noche pálida.)
20 a Laure Bataillon
dice que no sabe del miedo de la muerte del amor dice que tiene miedo de la muerte del amor dice que el amor es muerte es miedo dice que la muerte es miedo es amor dice que no sabe
21 he nacido tanto y doblemente sufrido en la memoria de aquí y de allá
22 en la noche un espejo para la pequeña muerta un espejo de cenizas
23 una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo la rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos
32 Zona de plagas donde la dormida come lentamente su corazón de medianoche.
33 alguna vez alguna vez tal vez me iré sin quedarme me iré como quien se va
34 la pequeña viajera moría explicando su muerte
sabios animales nostálgicos visitaban su cuerpo caliente
35 a Ester Singer
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fue- go, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida.
37 más allá de cualquier zona prohibida hay un espejo para nuestra triste transparencia
38 Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas' este canto me desmiente, me amordaza.
en nastalgique je vagabandais par l'infini. C. de G.
a Enrique Molina
La mano de la enamorada del viento acaricia la cara del ausente. La alucinada con su «maleta de piel de pájaro» huye de sí misma con un cuchillo en la memoria. La que fue devorada por el espejo entra en un cofre de cenizas y apacigua a las bestias del olvido.
CUARTO SOLO
Si te atreves a sorprender la verdad de esta vieja pared; y sus fisuras, desgarraduras, formando rostros, esfinges, manos, clepsidras, seguramente vendrá una presencia para tu sed, probablemente partirá esta ausencia que te bebe.
EL DESPERTAR
A León Ostrov
Señor La jaula se ha vuelto pájaro y se ha volado y mi corazón está loco porque aúlla a la muerte y sonríe detrás del viento a mis delirios
Qué haré con el miedo Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa ni las estaciones queman palomas en mis ideas Mis manos se han desnudado y se han ido donde la muerte enseña a vivir a los muertos
Señor El aire me castiga el ser Detrás del aire hay monstruos que beben de mi sangre
Es el desastre Es la hora del vacío no vacío Es el instante de poner cerrojo a los labios oír a los condenados gritar contemplar a cada uno de mis nombres ahorcados en la nada.
Señor Tengo veinte años También mis ojos tienen veinte años y sin embargo no dicen nada
Señor He consumado mi vida en un instante La última inocencia estalló Ahora es nunca o jamás o simplemente fue
¿Cómo no me suicido frente a un espejo y desaparezco para reaparecer en el mar donde un gran barco me esperaría con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas y hago con ellas una escala para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final Todo continuará igual Las sonrisas gastadas El interés interesado Las preguntas de piedra en piedra Las gesticulaciones que remedan amor Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo porque aún no les enseñaron que ya es demasiado tarde
Señor Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo mi niñez cuando yo era una anciana Las flores morían en mis manos porque la danza salvaje de la alegría les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas de sol cuando era niña es decir ayer es decir hace siglos
Señor La jaula se ha vuelto pájaro y ha devorado mis esperanzas
Señor La jaula se ha vuelto pájaro Qué haré con el miedo
De "Las aventuras perdidas" 1958
EL SOL, EL POEMA
Barcos sobre el agua natal. Agua negra, animal de olvido. Agua lila, única vigilia. El misterio soleado de las voces en el parque. Oh tan antiguo.
EXILIO
A Raúl Gustavo Aguirre
Esta manía de saberme ángel, sin edad, sin muerte en qué vivirme, sin piedad por mi nombre ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor? ¿Y quién no goza entre amapolas? ¿Y quién no posee un fuego, una muerte, un miedo, algo horrible, aunque fuere con plumas, aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar a una sombra. La sombra no muere. Y mi amor sólo abraza a lo que fluye como lava del infierno: una logia callada, fantasmas en dulce erección, sacerdotes de espuma, y sobre todo ángeles, ángeles bellos como cuchillos que se elevan en la noche y devastan la esperanza.
FRONTERAS INÚTILES
un lugar no digo un espacio hablo de qué
hablo de lo que no es hablo de lo que conozco
no el tiempo sólo todos los instantes no el amor no sí no
un lugar de ausencia un hilo de miserable unión.
HIJA DEL VIENTO
Han venido. Invaden la sangre. Huelen a plumas, a carencias, a llanto. Pero tú alimentas al miedo y a la soledad como a dos animales pequeños perdidos en el desierto.
Han venido a incendiar la edad del sueño. Un adiós es tu vida. Pero tú te abrazas como la serpiente loca de movimiento que sólo se halla a sí misma porque no hay nadie.
Tú lloras debajo del llanto, tú abres el cofre de tus deseos y eres más rica que la noche.
Pero hace tanta soledad que las palabras se suicidan.
INVOCACIONES
Insiste en tu abrazo, redobla tu furia , crea un espacio de injurias entre yo y el espejo, crea un canto de leprosa entre yo y la que me creo.
LA ENAMORADA
ante la lúgubre manía de vivir esta recóndita humorada de vivir te arrastra Alejandra no lo niegues.
hoy te miraste en el espejo y te fuiste triste estabas sola y la luz rugía el aire cantaba pero tu amado no volvió
enviarás mensajes sonreirás tremolarás tus manos así volverá tu amado tan amado
oyes la demente sirena que lo robó el barco con barbas de espuma donde murieron las risas recuerdas el último abrazo oh nada de angustias ríe en el pañuelo llora a carcajadas pero cierra las puertas de tu rostro para que no digan luego que aquella mujer enamorada fuiste tú
te remuerden los días te culpan las noches te duele la vida tanto tanto desesperada ¿adónde vas? desesperada ¡nada más!
LA MESA VERDE
El sol como un gran animal demasiado amarillo. Es una suerte que nadie me ayude. Nada más peligroso, cuando se necesita ayuda, que recibir ayuda.
Pero a mi noche no la mata ningún sol.
¿Tendré tiempo para hacerme una máscara cuando emerja de la sombra?
Me pruebo en el lenguaje en que compruebo el peso de mis muertos.
El mar esconde sus muertos. Porque lo de abajo tiene que quedar abajo.
LA ÚLTIMA INOCENCIA
Partir en cuerpo y alma partir.
Partir deshacerse de las miradas piedras opresoras que duermen en la garganta.
He de partir no más inercia bajo el sol no más sangre anonadada no más fila para morir.
He de partir
Pero arremete ¡viajera!
LA ÚNICA HERIDA
¿Qué bestia caída de pasmo se arrastra por mi sangre y quiere salvarse?
He aquí lo difícil: caminar por las calles y señalar el cielo o la tierra.
L'OBSCURITÉ DES EAUX
Escucho resonar el agua que cae en mi sueño. Las palabras caen como el agua yo caigo. Dibujo en mis ojos la forma de mis ojos, nado en mis aguas, me digo mis silencios. Toda la noche espero que mi lenguaje logre configurarme. Y pienso en el viento que viene a mí, permanece en mí. Toda la noche he caminado bajo la lluvia desconocida. A mí me han dado un silencio pleno de formas y visiones (dices). Y corres desolada como el único pájaro en el viento.
LOS TRABAJOS Y LAS NOCHES
Para reconocer en la sed mi emblema para significar el único sueño para no sustentarme nunca de nuevo en el amor he sido toda ofrenda un puro errar de loba en el bosque en la noche de los cuerpos para decir la palabra inocente
MADRUGADA
Desnudo soñado una noche solar. He yacido días animales. El viento y la lluvia me borraron como a un fuego, como a un poema escrito en un muro.
MÁS ALLÁ DEL OLVIDO
alguna vez de un costado de la luna verás caer los besos que brillan en mí las sombras sonreirán altivas luciendo el secreto que gime vagando vendrán las hojas impávidas que algún día fueron lo que mis ojos vendrán las mustias fragancias que innatas descendieron del alado son vendrán las rojas alegrías que burbujean intensas en el sol que redondea las armonías equidistantes en el humo danzante de la pipa de mi amor
MENDIGA VOZ
Y aún me atrevo a amar el sonido de la luz en una hora muerta, el color del tiempo en un muro abandonado.
En mi mirada lo he perdido todo. Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.
MORADAS
A Théodore Fraenkel
En la mano crispada de un muerto, en la memoria de un loco, en la tristeza de un niño, en la mano que busca el vaso, en el vaso inalcanzable, en la sed de siempre.
MUCHO MÁS ALLÁ
¿ Y si nos vamos anticipando de sonrisa en sonrisa hasta la última esperanza?
¿Y qué? ¿Y qué me das a mí, a mí que he perdido mi nombre, el nombre que me era dulce sustancia en épocas remotas, cuando yo no era yo sino una niña engañada por su sangre?
¿A qué , a qué este deshacerme, este desangrarme, este desplumarme, este desequilibrarme si mi realidad retrocede como empujada por una ametralladora y de pronto se lanza a correr, aunque igual la alcanzan, hasta que cae a mis pies como un ave muerta? Quisiera hablar de la vida . Pues esto es la vida, este aullido, este clavarse las uñas en el pecho, este arrancarse la cabellera a puñados , este escupirse a los propios ojos, sólo por decir, sólo por ver si se puede decir: "¿es que yo soy? ¿ verdad que sí ? ¿no es verdad que yo existo y no soy la pesadilla de una bestia?".
Y con las manos embarradas golpeamos a las puertas del amor. Y con la conciencia cubierta de sucios y hermosos velos, pedimos por Dios. Y con las sienes restallantes de imbécil soberbia tomamos de la cintura a la vida y pateamos de soslayo a la muerte.
Pues esto es lo que hacemos. Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa hasta la última esperanza.
NAUFRAGIO INCONCLUSO
Este temporal a destiempo, estas rejas en las niñas de mis ojos, esta pequeña historia de amor que se cierra como un abanico que abierto mostraba a la bella alucinada: la más desnuda del bosque en el silencio musical de los abrazos.
PEREGRINAJE
A Elizabeth Azcona Cranwell
Llamé, llamé como la náufraga dichosa a las olas verdugas que conocen el verdadero nombre de la muerte.
He llamado al viento, le confié mi deseo de ser.
Pero un pájaro muerto vuela hacia la desesperanza en medio de la música cuando brujas y flores cortan la mano de la bruma. Un pájaro muerto llamado azul.
No es la soledad con alas, es el silencio de la prisionera, es la mudez de pájaros y viento, es el mundo enojado con mi risa o los guardianes del infierno rompiendo mis cartas.
He llamado, he llamado. He llamado hacia nunca.
PIDO EL SILENCIO
Canta, lastimada mía Cervantes
aunque es tarde, es noche, y tú no puedes.
Canta como si no pasara nada.
Nada pasa
POEMA 3
Sólo la sed el silencio ningún encuentro
cuídate de mí amor mío cuídate de la silenciosa en el desierto de la viajera con el vaso vacío y de la sombra de su sombra
POEMA 35
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida.
RECONOCIMIENTO
Tú haces el silencio de las lilas que aletean en mi tragedia del viento en el corazón. Tú hiciste de mi vida un cuento para niños en donde naufragios y muertes son pretextos de ceremonias adorables.
REVELACIONES
En la noche a tu lado las palabras son claves, son llaves. el deseo es rey.
Que tu cuerpo sea siempre un amado espacio de revelaciones.
SALVACIÓN
Se fuga la isla. Y la muchacha vuelve a escalar el viento y a descubrir la muerte del pájaro profeta. Ahora es el fuego sometido. Ahora es la carne ..la hoja ..la piedra perdidas en la fuente del tormento como el navegante en el horror de la civilización que purifica la caída de la noche. Ahora la muchacha halla la máscara del infinito y rompe el muro de la poesía.
SIGNOS
Todo hace el amor con el silencio. Me habían prometido un silencio como un fuego, una casa de silencio. De pronto el templo es un circo y la luz un tambor.
SOLAMENTE
ya comprendo la verdad
estalla en mis deseos
y mis desdichas en mis desencuentros en mis desequilibrios en mis delirios
ya comprendo la verdad
ahora a buscar la vida
SOLAMENTE EN LAS NOCHES
escribiendo he pedido, he perdido.
en esta noche en este mundo abrazada a vos, alegría del naufragio.
he querido sacrificar mis días y mis semanas en las ceremonias del poema.
he implorado tanto desde el fondo de los fondos de mi escritura.
Coger y morir no tienen adjetivos.
SOMBRAS DE LOS DÍAS A VENIR
a Ivonne A. Bordelois
Mañana me vestirán con cenizas al alba, me llenarán la boca de flores. Aprenderé a dormir en la memoria de un muro, en la respiración de un animal que sueña.
SUEÑO
Estallará la isla del recuerdo. La vida será sólo un acto de candor. Prisión para los días sin retorno. Mañana los monstruos del buque destruirán la playa sobre el viento del misterio. Mañana la carta desconocida encontrará las manos del alma.
TE HABLO
Estoy con pavura. hame sobrevenido lo que más temía. no estoy en dificultad: estoy en no poder más.
No abandoné el vacío y el desierto. vivo en peligro.
tu canto no me ayuda. cada vez más tenazas, más miedos, más sombras negras.
TIEMPO
A Olga Orozco
Yo no sé de la infancia más que un miedo luminoso y una mano que me arrastra a mi otra orilla.
Mi infancia y su perfume a pájaro acariciado.
EL MIEDO
En el eco de mis muertes aún hay miedo. ¿Sabes tu del miedo? Sé del miedo cuando digo mi nombre. Es el miedo, el miedo con sombrero negro escondiendo ratas en mi sangre, o el miedo con labios muertos bebiendo mis deseos. Sí. En el eco de mis muertes aún hay miedo.
HOJAS DE VIENTO
Han venido. Invaden la sangre. Huelen a plumas, a carencia, a llanto. Pero tú alimentas al miedo y a la soledad como a dos animales pequeños perdidos en el desierto.
Han venido a incendiar la edad del sueño. Un adiós es tu vida. Pero tú te abrazas como la serpiente loca de movimiento que sólo se halla a sí misma porque no hay nadie.
Tú lloras debajo de tu llanto, tú abres el cofre de tus deseos y eres más rica que la noche.
Pero hace tanta soledad que las palabras se suicidan.
LA CARENCIA
Yo no sé de pájaros, no conozco la historia del fuego. Pero creo que mi soledad debería tener alas.
LA DANZA INMÓVIL
Mensajeros en la noche anunciaron lo que no oímos. Se buscó debajo del aullido de la luz. Se quiso detener el avance de las manos enguantadas que estrangulaban a la inocencia.
Y si se escondieron en la casa de mi sangre, ¿cómo no me arrastro hasta el amado que muere detrás de mi ternura? ¿Por qué no huyo y me persigo con cuchillos y me deliro?
De muerte se ha tejido cada instante. Yo devoro la furia como un ángel idiota invadido de malezas que le impiden recordar el color del cielo.
Pero ellos y yo sabemos que el cielo tiene el color de la infancia muerta.
Ese instante que no se olvida Tan vacío devuelto por las sombras Tan vacío rechazado por los relojes Ese pobre instante adoptado por mi ternura Desnudo desnudo de sangre de alas Sin ojos para recordar angustias de antaño Sin labios para recoger el zumo de las violencias perdidas en el canto de los helados campanarios.
Ampáralo niña ciega de alma Ponle tus cabellos escarchados por el fuego Abrázalo pequeña estatua de terror. Señálale el mundo convulsionado a tus pies A tus pies donde mueren las golondrinas Tiritantes de pavor frente al futuro Dile que los suspiros del mar Humedecen las únicas palabras Por las que vale vivir.
Pero ese instante sudoroso de nada Acurrucado en la cueva del destino Sin manos para decir nunca Sin manos para regalar mariposas A los niños muertos
Esta lúgubre manía de vivir esta recóndita humorada de vivir te arrastra Alejandra no lo niegues.
Hoy te miraste en el espejo y te fue triste estabas sola la luz rugía el aire cantaba pero tu amado no volvió
Enviarás mensajes sonreirás tremolarás tus manos así volverá tu amado tan amado
Oyes la demente sirena que lo robó el barco con barbas de espuma donde murieron las risas recuerdas el último abrazo Oh nada de angustias ríe en el pañuelo llora a carcajadas pero cierra las puertas de tu rostro para que no digan luego que aquella mujer enamorada fuiste tú
TE remuerden los días te culpan las noches te duele la vida tanto tanto desesperada ¿adónde vas? Desesperada ¡nada más! (Alejandra Pizarnik, de La última inocencia, 1956)
Se fuga la isla Y la muchacha vuelve a escalar el viento y a descubrir la muerte del pájaro profeta Ahora es el fuego sometido Ahora es la carne la hoja la piedra perdidos en la fuente del tormento como el navegante en el horror de la civilación que purifica la caída de la noche Ahora la muchacha halla la máscara del infinito y rompe el muro de la poesía.
Afuera hay sol. No es más que un sol pero los hombres lo miran y después cantan.
Yo no sé del sol. Yo sé la melodía del ángel y el sermón caliente del último viento. Sé gritar hasta el alba cuando la muerte se posa desnuda en mi sombra.
Yo lloro debajo de mi nombre. Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad bailan conmigo. Yo oculto clavos para escarnecer a mis sueños enfermos.
Mi ser henchido de barcos blancos. Mi ser reventando sentires. Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos. Quiero destruir la picazón de tus pestañas. Quiero rehuir la inquietud de tus labios. Porqué tu visión fantasmagórica redondea los cálices de estas horas?
correr no sé donde aquí o allá singulares recodos desnudos basta correr! trenzas sujetan mi anochecer de caspa y agua colonia rosa quemada fósforo de cera creación sincera en surco capilar la noche desanuda su bagaje de blancos y negros tirar detener su devenir
SALVACIÓN
Se fuga la isla. Y la muchacha vuelve a escalar el viento y a descubrir la muerte del pájaro profeta. Ahora es la carne la hoja la piedra perdidas en la fuente del tormento como el navegante en el horror de la civilización que purifica la caída de la noche. Ahora la muchacha halla la máscara del infinito y rompe el muro de la poesía.
Señor La jaula se ha vuelto pájaro y se ha volado y mi corazón está loco porque aúlla a la muerte y sonríe detrás del viento a mis delirios
Qué haré con el miedo Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa ni las estaciones queman palomas en mis ideas Mis manos se han desnudado y se han ido donde la muerte enseña a vivir a los muertos
Señor El aire me castiga el ser Detrás del aire hay mounstros que beben de mi sangre
Es el desastre Es la hora del vacío no vacío Es el instante de poner cerrojo a los labios oír a los condenados gritar contemplar a cada uno de mis nombres ahorcados en la nada.
Señor Tengo veinte años También mis ojos tienen veinte años y sin embargo no dicen nada
Señor He consumado mi vida en un instante La última inocencia estalló Ahora es nunca o jamás o simplemente fue
¿Còmo no me suicido frente a un espejo y desaparezco para reaparecer en el mar donde un gran barco me esperaría con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas y hago con ellas una escala para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final Todo continuará igual Las sonrisas gastadas El interés interesado Las preguntas de piedra en piedra Las gesticulaciones que remedan amor Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo porque aún no les enseñaron que ya es demasiado tarde
Señor Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo mi niñez cuando yo era una anciana Las flores morían en mis manos porque la danza salvaje de la alegría les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas de sol cuando era niña es decir ayer es decir hace siglos
Señor La jaula se ha vuelto pájaro y ha devorado mis esperanzas
Señor La jaula se ha vuelto pájaro Qué haré con el miedo
Esta manía de saberme ángel, sin edad, sin muerte en qué vivirme, sin piedad por mi nombre ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor? ¿Y quién no goza entre amapolas? ¿Y quién no posee un fuego, una muerte, un miedo, algo horrible, aunque fuere con plumas aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar una sombra. La sombra no muere. Y mi amor sólo abraza a lo que fluye como lava del infierno: una logia callada, fantasmas en dulce erección, sacerdotes de espuma, y sobre todo ángeles, ámgeles bellos como cuchillos que se elevan en la noche y devastan la esperanza.
Llamé, llamé como la náufraga dichosa a las olas verdugas que conocen el verdadero nombre de la muerte.
He llamado al viento, le confié mi ser.
Pero un pájaro muerto vuela hacia la desesperanza en medio de la música cuando brujas y flores cortan la mano de la bruma. Un pájaro muerto llamado azul.
No es la soledad con alas, es el silencio de la prisionera, es la mudez de pájaros y viento, es el mundo enojado con mi risa o los guardianes del infierno rompiendo mis cartas.
a Cristina Campo Son mis voces cantando para que no canten ellos, los amordazados grismente en el alba, los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera, un rumor a lila rompiéndose. Y hay, cuando viene el día, una partición de sol en pequeños soles negros. Y cuando es de noche, siempre, una tribu de palabras mutiladas busca asilo en mi garganta para que no canten ellos, los funestos, los dueños del silencio.
Si te atreves a sorprender la verdad de esta vieja pared; y sus fisuras, desgarraduras, formando rostros, esfinges, manos, clepsidras, seguramente vendrá una presencia para tu sed, probablemente partirá esta ausencia que te bebe.
no sé si pájaro o jaula mano asesina o joven muerta jadeando en la gran garganta oscura o silenciosa pero tal vez oral como una fuente tal vez juglar o princesa en la torre más alta.
Mañana me vestirán con cenizas al alba, me llenarán la boca de flores, Aprenderé a dormir en la memoria de un muro, en la respiració de un animal que sueña.
Amantes
Una Flor No Lejos De La Noche Mi Cuerpo Mudo Se Abre A La Delicada Urgencia Del Rocío
ANILLOS DE CENIZA
A Cristina Campo
Son mis voces cantando para que no canten ellos, los amordazados grismente en el alba, los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera, un rumor a lila rompiéndose. Y hay, cuando viene el día, una partición de sol en pequeños soles negros. Y cuando es de noche, siempre, una tribu de palabras mutiladas busca asilo en mi garganta para que no canten ellos, los funestos, los dueños del silencio.
CAMINOS DEL ESPEJO
I Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.
II Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde filoso de la noche.
III Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.
IV Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.
V Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona el viento en el umbral.
VI Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.
VII La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.
VIII Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.
IX Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.
X Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.
XI Al negro sol del silencio las palabras se doraban.
XII Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla.
XIII Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo? Deseaba un silencio perfecto. Por eso hablo.
XIV La noche tiene la forma de un grito de lobo.
XV Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.
XVI Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba no vi otra cosa que a mí misma.
XVII Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.
XVIII Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.
XIX Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo, he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.
CANTORA NOCTURNA
Joe, macht die Musik von damals nacht...
La que murió de su vestido azul está cantando. Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.
Adentro de su canción hay un vestido azul, hay un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado con los ecos de los latidos de su corazón muerto.
Expuesta a todas las perdiciones, ella canta junto a una niña extraviada que es ella: su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la niebla verde en los labios y del frío gris en los ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.
CENIZAS
La noche se astilló de estrellas mirándome alucinada el aire arroja odio embellecido su rostro con música.
Pronto nos iremos
Arcano sueño antepasado de mi sonrisa el mundo está demacrado y hay candado pero no llaves y hay pavor pero no lágrimas.
¿Qué haré conmigo?
Porque a Ti te debo lo que soy
Pero no tengo mañana
Porque a Ti te...
La noche sufre.
COLD IN HAND BLUES
y qué es lo que vas a decir voy a decir solamente algo y qué es lo que vas a hacer voy a ocultarme en el lenguaje y por qué tengo miedo
ÁRBOL DE DIANA
1 He dado el salto de mí al alba. He dejado mi cuerpo junto a la luz y he cantado la tristeza de lo que nace.
2 Estas son las versiones que nos propone: un agujero, una pared que tiembla...
3 sólo la sed el silencio ningún encuentro cuídate de mí amor mío cuídate de la silenciosa en el desierto de la viajera con el vaso vacío y de la sombra de su sombra
4 Ahora bien: Quién dejará de hundir su mano en busca del tributo para la pequeña olvidada. El frío pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará. Pagará el trueno.
5 por un minuto de vida breve única de ojos abiertos por un minuto de ver en el cerebro flores pequeñas danzando como palabras en la boca de un mudo
6 ella se desnuda en el paraíso de su memoria ella desconoce el feroz destino de sus visiones ella tiene miedo de no saber nombrar lo que no existe
7 Salta con la camisa en llamas de estrella a estrella, de sombra en sombra. Muere de muerte lejana la que ama al viento.
8 Memoria iluminada, galería donde vaga la sombra de lo que espero. No es verdad que vendrá. No es verdad que no vendrá.
9 A Aurora y Julio Cortázar
Estos huesos brillando en la noche, estas palabras como piedras preciosas en la garganta viva de un pájaro petrificado, este verde muy amado, este lila caliente, este corazón sólo misterioso.
10 un viento débil lleno de rostros doblados que recorto en forma de objetos que amar
11 ahora en esta hora inocente yo y la que fui nos sentamos en el umbral de mi mirada
12 no más las dulces metamorfosis de una niñ3; de seda sonámbula ahora en la cornisa de niebla
su despertar de mano respirando de flor que se abre al viento
13 explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome
14 El poema que no digo, el que no merezco. Miedo de ser dos camino del espejo: alguien en mí dormido me come y me bebe.
15 Extraño desacostumbrarme de la hora en que nací. Extraño no ejercer más oficio de recién llegada.
16 has construido tu casa has emplumado tus pájaros has golpeado al viento con tus propios huesos has terminado sola lo que nadie comenzó
17 Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta, se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo incendiado, su espera en hogueras frías, su elemento místico, su fornicación de nom- bres creciendo solos en la noche pálida.)
20 a Laure Bataillon
dice que no sabe del miedo de la muerte del amor dice que tiene miedo de la muerte del amor dice que el amor es muerte es miedo dice que la muerte es miedo es amor dice que no sabe
21 he nacido tanto y doblemente sufrido en la memoria de aquí y de allá
22 en la noche un espejo para la pequeña muerta un espejo de cenizas
23 una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo la rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos
32 Zona de plagas donde la dormida come lentamente su corazón de medianoche.
33 alguna vez alguna vez tal vez me iré sin quedarme me iré como quien se va
34 la pequeña viajera moría explicando su muerte
sabios animales nostálgicos visitaban su cuerpo caliente
35 a Ester Singer
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fue- go, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida.
37 más allá de cualquier zona prohibida hay un espejo para nuestra triste transparencia
38 Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas' este canto me desmiente, me amordaza.